El Concejo de Medellín aprobó vigencias futuras por $2,82 billones para garantizar recursos destinados a diez proyectos estratégicos de infraestructura, movilidad, educación y conectividad. El Metrocable de San Antonio de Prado concentra la mayor asignación.
Medellín dio un paso clave para financiar varias de sus principales obras durante los próximos años. El Concejo Distrital aprobó una bolsa de $2,82 billones en vigencias futuras, recursos que permitirán respaldar diez proyectos considerados estratégicos para el desarrollo de la ciudad.
La autorización recibió 20 votos favorables y contempla cerca de $1,2 billones en vigencias futuras ordinarias y otros $1,62 billones en vigencias futuras excepcionales.
Entre las iniciativas que recibirán recursos se encuentran el nuevo Metrocable de San Antonio de Prado, la modernización del estadio Atanasio Girardot y varias obras complementarias vinculadas al Metro de la 80.
También se contemplan proyectos relacionados con infraestructura educativa y conectividad vial.
Metrocable de San Antonio de Prado recibirá $1,38 billones
La mayor asignación corresponde al futuro Metrocable de San Antonio de Prado.
Para este proyecto fueron autorizados $1,38 billones, con un horizonte financiero que se extiende entre 2028 y 2037.
La obra busca mejorar la conexión del corregimiento con el resto de Medellín y reducir los tiempos de desplazamiento de sus habitantes hacia zonas de trabajo, instituciones educativas, centros de salud y diferentes servicios de la ciudad.
El proyecto también está articulado con la planeación del sistema Metro y con las estrategias de movilidad contempladas en el Plan de Desarrollo Distrital.
Durante el debate en el Concejo surgieron, sin embargo, interrogantes relacionados con el costo total de la iniciativa y la eventual participación financiera de la Nación y de municipios vecinos como Itagüí y La Estrella, que también podrían beneficiarse de la infraestructura.
$926.000 millones para modernizar el Atanasio Girardot
La segunda inversión más grande está destinada a la transformación del estadio Atanasio Girardot.
El Concejo autorizó $926.000 millones en vigencias futuras para avanzar en un modelo que contempla construcción, modernización, operación, mantenimiento y reposición de infraestructura.
El horizonte financiero de este proyecto llegará hasta 2046.
De acuerdo con la estructuración presentada durante el debate, el proyecto completo podría movilizar aproximadamente $5,2 billones durante 20 años, incluyendo recursos públicos y privados.
El aporte del Distrito representaría cerca del 33 % del modelo financiero.
Del total autorizado en vigencias futuras para esta iniciativa, alrededor de $126.000 millones provendrían de recursos gestionados mediante crédito, mientras que otra parte se financiaría a través del incremento de la tasa Prodeporte y otros mecanismos incluidos en la estructuración.
Metro de la 80 también recibirá recursos
Otra de las grandes apuestas será la infraestructura complementaria del Metro de la 80.
Para estas intervenciones fueron aprobados $448.830 millones, equivalentes a aproximadamente el 15,9 % de la bolsa total autorizada.
Los recursos serán destinados principalmente a intercambios y conexiones viales necesarias para acompañar la construcción del nuevo corredor.
Entre los sectores mencionados están El Rinconcito Ecuatoriano, la carrera 70 con la avenida 80, La Mota y conexiones con la avenida Guayabal, la calle 33 y San Juan.
Durante la discusión, algunos concejales pidieron mayor claridad sobre los diseños y alcances de determinadas intervenciones, especialmente en el sector de La Mota.
¿Qué significa aprobar vigencias futuras?
Las vigencias futuras permiten comprometer desde ahora recursos presupuestales de años posteriores para garantizar la financiación de proyectos que requieren ejecución durante varios periodos.
En términos prácticos, Medellín podrá asegurar la continuidad financiera de estas obras incluso cuando su construcción, operación o mantenimiento se extienda más allá del actual periodo de gobierno.
La administración distrital considera este mecanismo fundamental para proyectos de gran escala que no pueden financiarse únicamente con el presupuesto de un solo año.
Con la aprobación de los $2,82 billones, la ciudad deja encaminada parte de la financiación necesaria para desarrollar diez iniciativas que marcarán buena parte de la agenda de infraestructura de Medellín durante las próximas décadas.

