Los residuos que dejan las reparaciones de las vías de Medellín están comenzando a regresar a nuevas obras. El Distrito ya aprovechó cerca de 2.000 toneladas de pavimento y proyecta acercarse a las 10.000 toneladas al finalizar el actual contrato de mantenimiento vial.
Medellín está implementando una nueva estrategia para que parte de los materiales retirados durante las reparaciones de calles y vías dejen de convertirse automáticamente en escombros y puedan ser utilizados nuevamente en proyectos de infraestructura.
Cada vez que las cuadrillas intervienen un tramo deteriorado, realizan un parcheo o retiran pavimento en mal estado, se generan residuos que tradicionalmente eran trasladados hasta sitios autorizados para su disposición.
Ahora, parte de ese material entra en un proceso de recuperación y transformación que permite reincorporarlo al ciclo de construcción, reduciendo tanto los residuos como la necesidad de utilizar nuevas materias primas.
Hasta el momento, la ciudad ha conseguido aprovechar aproximadamente 2.000 toneladas de residuos de pavimento, pero la meta es considerablemente mayor.
Medellín espera reutilizar cerca de 10.000 toneladas
La Administración Distrital proyecta que, cuando termine el actual contrato de mantenimiento de la malla vial, se hayan aprovechado cerca de 10.000 toneladas de residuos de pavimento.
Para conseguirlo, el material retirado durante las intervenciones es transportado hasta una planta especializada en el tratamiento de Residuos de Construcción y Demolición (RCD).
Una vez allí, los residuos son procesados para transformarlos en materiales que puedan ser utilizados nuevamente.
Entre las alternativas está su conversión en Pavimento Asfáltico Reciclado (RAP) o su utilización como insumo para las capas granulares requeridas en diferentes proyectos de infraestructura.
De esta manera, parte del pavimento que se retira de una calle deteriorada puede regresar posteriormente a una obra en lugar de terminar definitivamente en un sitio de disposición.
Primer contrato vial de Medellín que incorpora este modelo
De acuerdo con la información entregada por el Distrito, este es el primer contrato de mantenimiento de la malla vial de Medellín que incorpora específicamente el aprovechamiento de los RCD generados durante las intervenciones.
Anteriormente, buena parte de estos materiales era trasladada a sitios oficiales de disposición. Con el nuevo esquema, los residuos son separados y llevados a instalaciones donde pueden ser tratados para darles un nuevo uso.
El secretario de Infraestructura Física de Medellín, Jaime Andrés Naranjo Medina, explicó que la estrategia busca modificar la forma en que la ciudad entiende los residuos provenientes de sus propias obras.
La apuesta consiste en que los materiales sobrantes no sean considerados únicamente basura, sino recursos con posibilidades de reincorporarse a nuevos proyectos.
Además, la Administración busca que este modelo pueda extenderse progresivamente a otros contratos e intervenciones de infraestructura de la ciudad.
Menos escombros y menor uso de nuevos recursos naturales
La iniciativa hace parte de un modelo de economía circular, en el que los materiales son reutilizados, reciclados o transformados antes de ser descartados definitivamente.
Uno de sus principales impactos es reducir la necesidad de extraer nuevas materias primas como piedra, arena y grava, utilizadas habitualmente en las obras de construcción.
También permite disminuir el volumen de residuos enviados a sitios de disposición final y podría reducir las emisiones asociadas al transporte y a la producción de nuevos materiales, según la información del proyecto.
La estrategia también responde a las metas nacionales sobre aprovechamiento de Residuos de Construcción y Demolición. Para 2026, Medellín, como municipio de categoría especial, tiene fijada una meta de 50 % de aprovechamiento en peso de los materiales utilizados en las obras, mediante reutilización, tratamiento o reciclaje.
Con las primeras 2.000 toneladas recuperadas y una proyección cercana a las 10.000, Medellín busca convertir los residuos generados por sus propias intervenciones viales en materia prima para nuevas obras.

