Cinco personas fueron judicializadas por la Fiscalía por su presunta participación en hurtos a viviendas en Medellín y Envigado. En uno de los casos investigados, los señalados habrían utilizado uniformes de enfermería para ingresar sin despertar sospechas a un apartamento de Los Naranjos, donde fueron sustraídos elementos avaluados en más de $50 millones. Otro episodio en Laureles dejó pérdidas superiores a $96 millones.
Una modalidad de robo a apartamentos en Medellín y Envigado encendió las alertas después de que la Fiscalía General de la Nación judicializara a cinco personas que estarían relacionadas con varios hurtos ocurridos en el Valle de Aburrá entre febrero y junio de 2026.
La investigación apunta a que los presuntos responsables habrían esperado momentos en los que los residentes se encontraban fuera de sus viviendas para ingresar y apoderarse de dinero, objetos y otros elementos de valor.
Sin embargo, uno de los episodios llamó particularmente la atención de los investigadores: los señalados habrían llegado a una vivienda de Envigado vestidos con uniformes de enfermería, aparentando ser trabajadores del sector salud.
La estrategia presuntamente les permitió acercarse al inmueble y entrar sin generar sospechas.
Los cinco procesados fueron identificados como Isabel Cristina Montes Arredondo, Juan Pablo Pulgarín Granada, Edison Ramiro Osorio Borja, Giovanni Alberto Builes Agudelo y Mateo David Sánchez Granada. La Fiscalía les imputó el delito de hurto calificado y agravado.
Ninguno aceptó los cargos durante las audiencias judiciales, por lo que el proceso continúa y debe mantenerse la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia definitiva.
Falsos enfermeros habrían ingresado a un apartamento en Envigado
Uno de los casos investigados ocurrió el 1 de febrero de 2026 en el barrio Los Naranjos, en Envigado.
Según las denuncias recopiladas por la Fiscalía, los presuntos responsables llegaron hasta el inmueble utilizando uniformes de enfermería.
La apariencia de personal sanitario habría servido como fachada para evitar sospechas y facilitar el ingreso a la vivienda.
Una vez dentro, de acuerdo con la investigación, los señalados se habrían apoderado de diferentes elementos cuyo valor total superaba los $50 millones.
La modalidad despertó interrogantes entre los investigadores sobre la posible planeación previa del hurto.
Una de las preguntas que busca resolver la Fiscalía es cómo fue seleccionada la vivienda y de qué manera los presuntos responsables habrían conseguido información relacionada con sus ocupantes.
Determinar ese punto es importante para establecer si los investigados conocían previamente los movimientos de las personas que residían allí o si utilizaron algún mecanismo adicional para identificar el momento en el que podían ingresar al apartamento.
La investigación también deberá establecer cómo habrían logrado acceder al inmueble y qué participación habría tenido cada uno de los procesados.
Por ahora, las autoridades relacionan a las cinco personas con varios episodios ocurridos durante un periodo de aproximadamente cuatro meses.
En Laureles habrían robado tres apartamentos en una hora
El caso de Envigado no es el único que aparece dentro de la investigación.
Un segundo episodio ocurrió el 13 de junio de 2026 en un edificio residencial del barrio Laureles, en Medellín.
Según la Fiscalía, los presuntos integrantes del grupo habrían aprovechado un mismo periodo para ingresar a tres apartamentos del edificio.
La incursión habría durado aproximadamente una hora.
Cuando abandonaron el lugar, las pérdidas reportadas superaban los $96 millones, entre dinero en efectivo y diferentes objetos de valor.
La similitud encontrada entre los diferentes episodios llevó a los investigadores a relacionar a los cinco procesados con los hechos y avanzar en su identificación.
Las autoridades buscan establecer ahora si detrás de los hurtos existía una estructura organizada que obtenía previamente información sobre las viviendas seleccionadas.
Este elemento será clave dentro de la investigación, especialmente por las características de los casos conocidos.
En el episodio de Envigado, los presuntos responsables habrían utilizado uniformes de enfermería como fachada. En Laureles, en cambio, habrían conseguido ingresar a varios apartamentos durante un periodo relativamente corto.
La Fiscalía continúa recopilando elementos que permitan determinar la totalidad de los hechos en los que podrían haber participado los investigados y establecer si existen otros casos relacionados con la misma modalidad.
Dos procesados fueron enviados a prisión y tres tendrán detención domiciliaria
Las cinco personas señaladas dentro de la investigación fueron capturadas por la Policía Nacional en procedimientos desarrollados en Medellín y Pereira.
Posteriormente quedaron a disposición de las autoridades judiciales para las respectivas audiencias.
Durante las diligencias, ninguno de los cinco procesados aceptó los cargos formulados por la Fiscalía.
Un juez determinó diferentes medidas de aseguramiento.
Isabel Cristina Montes Arredondo y Juan Pablo Pulgarín Granada fueron enviados a un establecimiento carcelario.
Por su parte, Edison Ramiro Osorio Borja, Giovanni Alberto Builes Agudelo y Mateo David Sánchez Granada deberán permanecer en sus domicilios y utilizar brazalete electrónico mientras avanza el proceso.
Estas medidas de aseguramiento no equivalen a una condena. Los cinco continúan siendo investigados y conservan la presunción de inocencia hasta que la justicia adopte una decisión definitiva sobre su responsabilidad.
La Fiscalía deberá continuar estableciendo si existen otros hurtos que puedan relacionarse con los procesados y si detrás de los episodios identificados funcionaba una organización con algún sistema para obtener información previa sobre los apartamentos.
El caso también genera una advertencia para residentes de unidades y edificios: verificar cuidadosamente la identidad de personas que se presenten como trabajadores de empresas de servicios, domiciliarios, técnicos o personal de salud antes de permitir su ingreso.
La investigación conocida hasta ahora comprende hechos ocurridos en Medellín y Envigado, con pérdidas reportadas que superaron los $50 millones en el caso de Los Naranjos y los $96 millones en el episodio de Laureles.
La justicia tendrá ahora que determinar el grado de participación de cada uno de los cinco procesados y establecer si existieron más víctimas de esta presunta modalidad de robo a apartamentos en Medellín y Envigado.

