El incremento del IVA al café, planteado para subir del 5 % al 19 % a partir del año 2028 en Colombia, generó reparos dentro del sector agroindustrial tras la radicación de la reforma gubernamental en el Congreso de la República.
La postura gremial fue expresada por Germán Bahamón Jaramillo, dirigente de la Federación Nacional de Cafeteros, a través de su cuenta oficial en la red social X. Aunque el directivo señaló que el gremio comprende el objetivo de estabilizar las finanzas públicas, advirtió que aplicar esta tarifa plena sobre el producto representará una amenaza para el equilibrio de la actividad agrícola.
Bahamón puntualizó: “Nos preocupa profundamente la propuesta de incrementar del 5% al 19% el IVA al café”. Según sus valoraciones, este ajuste impositivo encarecerá de manera directa el producto en los puntos de venta y restringirá el acceso de los hogares colombianos a una de sus bebidas tradicionales.
¿Qué efectos tendría el nuevo IVA al café en el mercado?
El dirigente gremial advirtió que la subida tributaria podría desencadenar una contracción notable de la demanda interna de café. Este comportamiento afectaría los avances logrados durante los últimos años para fomentar el consumo de grano cien por ciento colombiano.
Otro de los riesgos planteados radica en una posible sustitución del consumo hacia cafés importados que entren al país con costos menores. Dicha dinámica debilitaría a las marcas locales y perjudicaría el valor agregado que genera el grano nacional dentro del mercado interno.
La preocupación gremial también abarca la estabilidad de los cultivadores. Detrás de cada taza servida en el país existe una estructura integrada por cientos de miles de familias campesinas, empresas tostadoras y firmas de logística que dependen de la rentabilidad del sector. Aunque el producto ha asimilado alzas previas en sus precios de mercado, Bahamón remarcó que la resistencia económica de los consumidores tiene límites claros.
Lee también: Presidencia de la Andi: balance oficial en 2026
El alcance fiscal de la Ley de Rescate Económico
Las críticas se suscitaron luego de que el Ejecutivo presentara ante la Cámara de Representantes la llamada Ley de Rescate Económico, radicada bajo el Proyecto de Ley 477 de 2026. La iniciativa busca reorganizar las finanzas públicas combinando un recorte del gasto estatal con modificaciones en las tarifas impositivas.
Uno de los cambios más drásticos reside en la eliminación de la tarifa diferencial del 5 % que rige para alimentos esenciales. De prosperar el trámite, el nuevo IVA al café entraría en vigor en 2028 junto a incrementos similares para otros bienes de la canasta como pastas, aceites, chocolate y azúcar.
Además, la propuesta contempla retirar exenciones tributarias a diversos bienes que pasarían a tributar con tarifa plena:
- Alimentos frescos como frutas, verduras, maíz, sal y café en grano.
- Insumos para la producción agrícola.
- Equipos tecnológicos como computadores, teléfonos celulares y paneles solares.
- Medios de transporte como vehículos eléctricos, híbridos y bicicletas.
Ajustes en renta y compensaciones sociales
Expertos en materia tributaria, como el exdirector de la entidad recaudadora Lisandro Junco, señalaron que el ajuste del IVA al café forma parte de una revisión estructural mucho más amplia del sistema fiscal colombiano. El proyecto reduce el umbral de ingresos a partir del cual las personas naturales deberán declarar y pagar impuesto sobre la renta, a la vez que limita deducciones vigentes.
Lee también: Racionamiento de gas: medida oficial en 2026
Para el sector corporativo, el texto propone una disminución gradual en la tarifa del impuesto de renta para personas jurídicas, pasando del 35 % actual a una tasa de 33 % en 2027 y llegando a 31 % a partir de 2028.
El Ministerio de Hacienda defendió el articulado argumentando que el 70 % del ajuste provendrá de una disminución estricta del gasto del Estado. Asimismo, la administración propuso un esquema compensatorio que busca reintegrar el valor total del impuesto a 19 millones de ciudadanos de bajos ingresos, además de devoluciones parciales orientadas a otros 16,5 millones de personas.
Reacciones y debate sobre el IVA al café en el Congreso
Pese a las compensaciones sociales diseñadas por el Gobierno, diferentes ramas de la industria temen que el incremento de gravámenes al consumo perjudique la actividad económica y golpee el empleo formal. En este contexto, la Federación Nacional de Cafeteros solicitó al Congreso y al Ejecutivo replantear el destino del IVA al café antes de avanzar con los debates legislativos.
Bahamón insistió en que gravar el producto atenta contra la economía cafetera: “Compartimos la necesidad de recomponer las maltrechas finanzas públicas heredadas, pero gravar aún más el café no es un camino. Aportamos más al país, creciendo el consumo”.
El representante del gremio concluyó señalando que respaldar la demanda nacional de este cultivo es indispensable para proteger el empleo rural y las empresas locales. La discusión del proyecto en las comisiones legislativas definirá en los próximos meses el futuro del IVA al café dentro de la política económica del país.
Fuente: elcolombiano.com
