Los habitantes de calle en Medellín incluyen a cerca de 700 ciudadanos extranjeros, según el reporte más reciente divulgado por la administración municipal. La cifra refleja una compleja dinámica migratoria en la capital antioqueña, donde convergen personas provenientes de diversos continentes que subsisten en el espacio público bajo condiciones de alta vulnerabilidad.
¿Qué revela el censo sobre los extranjeros en la ciudad?
De acuerdo con la información suministrada por la Secretaría de Inclusión Social y Familia, las personas no nacionales detectadas en esta condición proceden de múltiples regiones del mundo. Se han registrado individuos oriundos de países lejanos como Estados Unidos, Canadá, Francia, España, Rusia, Suiza, Turquía y Arabia Saudí.
No obstante, la mayor proporción de extranjeros proviene de naciones de América Latina. Las autoridades destacan que los colectivos más numerosos proceden de Venezuela, Ecuador, Perú, Chile, Cuba, Argentina y Brasil. Este panorama evidencia la variedad de orígenes que conviven en las aceras locales.
Diana María Carmona, titular de la Secretaría de Inclusión Social, advirtió que el movimiento poblacional abarca tanto fronteras internacionales como traslados internos. Asimismo, la funcionaria señaló que la constante entrega de caridad por parte de la ciudadanía puede estar funcionando como un factor que incentiva la permanencia de los habitantes de calle en la capital antioqueña.
Diferencias entre personas en calle y habitantes de calle
El registro de la Alcaldía de Medellín identificó a un total de 8.142 personas en el espacio urbano, divididas en dos grupos claramente diferenciados para enfocar la respuesta asistencial:
- Un grupo de 2.949 ciudadanos clasificados formalmente como habitantes de calle, quienes duermen, habitan y desarrollan la totalidad de su vida cotidiana en la vía pública.
- Un contingente de 5.193 personas bajo la denominación de personas en calle, quienes recurren al entorno urbano para trabajar o conseguir el sustento durante el día, pero cuentan con algún espacio habitacional transitorio o precario para pasar la noche.
A pesar del censo institucional, existen otras mediciones que advierten una dimensión mayor. Por ejemplo, la Personería de Medellín calcula que la cantidad real de personas desprovistas de vivienda permanente podría ubicarse en torno a los 15.000 individuos.
Lee también: La salud de Yeferson Cossio: nuevo susto en 2026
Causas principales del fenómeno y perfil sociodemográfico
Los análisis oficiales permiten trazar un perfil representativo de quienes se encuentran desprotegidos en las calles. La administración municipal estableció que el 68,4 % de este grupo poblacional tiene entre 29 y 59 años, lo que demuestra un impacto concentrado en adultos en edad productiva.
Asimismo, los datos demográficos reflejan una disparidad de género notable, puesto que alrededor del 90 % de la población censada corresponde a hombres. Entre las razones detrás de la estadía prolongada a la intemperie, las entidades destacan problemáticas complejas:
- El uso recurrente y problemático de sustancias psicoactivas.
- Dificultades severas de salud mental que carecen de seguimiento médico continuo.
- La pérdida o deterioro crítico de las redes y vínculos afectivos familiares.
Estos detonantes profundizan el aislamiento y limitan las posibilidades de reintegración de muchos habitantes de calle si no se cuenta con acompañamiento integral y continuo.
Procesos de retorno humanitario y articulación institucional
Frente a la presencia de migrantes en situación precaria, el municipio lidera rutas de retorno humanitario en cooperación con la Policía Nacional y Migración Colombia. Esta iniciativa opera de forma exclusiva para aquellos ciudadanos que expresan de manera voluntaria su deseo de volver a sus territorios natales.
Los equipos técnicos realizan un contacto previo con los entornos familiares de los beneficiarios. Este protocolo busca garantizar una adecuada acogida en el destino y evitar que el proceso se reduzca a un simple traslado físico sin redes de contención social.
Lee también: Alerta de default en Colombia: un claro aviso para 2026
Hasta el momento, este esquema de retorno humanitario ha concretado 488 traslados hacia distintos puntos de la geografía nacional. Las estadísticas muestran que el 27,9 % de estos desplazamientos asistidos tuvieron como destino Cúcuta, mientras que el 9,8 % se dirigió a otras localidades de Antioquia y el 8,2 % a Bogotá.
Carmona subrayó que también resulta urgente afianzar la coordinación con ciudades colombianas como Cali, Pereira, Cartagena, Barranquilla o Bucaramanga, además de las localidades que integran el Valle de Aburrá, desde donde provienen numerosos connacionales.
Oferta de atención social y próximos retos
La estrategia municipal dispone de varios servicios para atender las necesidades básicas de los habitantes de calle. El dispositivo abarca brigadas de campo con operaciones activas durante las 24 horas del día para brindar asistencia inmediata y orientación.
De igual forma, la infraestructura comunitaria cuenta con el Centro Día, un espacio diurno dotado con alimentación, actividades lúdicas y valoraciones de salud. A este recurso se suman un centro de diagnóstico y remisión, junto con planes terapéuticos que duran entre tres meses y un año, acompañados de monitoreo periódico.
Toda vinculación a estos esquemas asistenciales es voluntaria, dado que el marco constitucional de Colombia prohíbe forzar a cualquier individuo a participar en iniciativas estatales. El gran desafío institucional consiste en mantener la oferta activa, mientras se fortalece la cooperación entre ciudades para atender con dignidad a los habitantes de calle.
Fuente: elespectador.com
